Me apropio de las palabras de Rafa, para traer a estas páginas su lucidez en cuanto a la literatura barata:
A ver, por un lado, Robert Langdon, profesor de Historia del Arte en la Universidad de Harvard, especializado en iconología y simbología. Y por otro yo, recepcionista de mercancías en un almacén.
El tío tiene que buscar en Roma una escultura de Bernini relacionada con la imagen del fuego en la iglesia católica, con la simbología del fuego… “Mmmmm… Tiene que ser Santa Teresa en Éxtasis, está claro”, me digo, “con el angelito en plan Cupido, tirándole el dardo de amor divino y demás”. Y el colega se pasa medio libro buscando en los archivos del Vaticano para darse cuenta.
Así que me digo, “¿cuál es el nivel de los profesores de Harvard (al menos en la narrativa de ficción)? ¿Por qué todavía no me han ofrecido una cátedra?”
Buenísimo. Siempre se nota, sin ser (y por supuesto siéndolo), cuando una literatura no se sostiene ni aunque una columnata de Bernini aparezca en el texto…
No tiene ni idea de Historia del Arte al igual que tampoco sabe relacionar los conceptos,asi que “de lo que no se sabe mejor es callarse”